El pasado viernes 9 de octubre, Panamá fue sacudido por un terremoto de magnitud 7.6, registrado a las 12:56 del mediodía por el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá. El epicentro se localizó en la comunidad de La Pitaloza, en la península de Azuero. Las provincias de Veraguas, Herrera y Los Santos figuran entre las zonas más afectadas.
Hasta el momento, no se han reportado víctimas fatales ni personas desaparecidas. Sin embargo, desde el sismo principal se han registrado 256 réplicas, mientras el Gobierno Nacional ha decretado un estado de emergencia ante la magnitud de los daños.
El impacto del terremoto se refleja en las afectaciones a cerca de 419 centros educativos, 840 viviendas con daños totales o parciales y alrededor de 20 instalaciones de salud. A esto se suman daños en carreteras y otras vías de comunicación. En el distrito de Tonosí, varias comunidades enfrentan una situación especialmente difícil, con reportes de incomunicación y falta de servicios básicos, como agua potable y electricidad, mientras esperan asistencia.
Ante el temor de nuevas réplicas y posibles daños estructurales, numerosas personas han optado por permanecer durante el día y la noche en espacios abiertos, por miedo a regresar a sus viviendas.
Escuchemos las declaraciones de un representante del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC)
Las consecuencias de este movimiento sísmico ponen de manifiesto la vulnerabilidad de las comunidades afectadas y la importancia de garantizar una respuesta oportuna para las familias damnificadas. Mientras avanzan las labores de evaluación y asistencia, la prioridad es proteger la vida de la población y atender las necesidades de quienes han visto afectados sus hogares y servicios esenciales.
Por: Dania Batista Guevara. Radio Temblor Internacional.
Foto: Bienvenido Velasco @bvelascob
Last modified: 12/10/2026
