En Latinoamérica ante la asunción de gobiernos autoritarios o neofascistas, la sociedad se ve más agredida por las imposiciones de políticas estructurales afectando la calidad de vida y el estado derecho. Los movimientos sociales como espacio de incidencia sectorial con su estrategia de educación y defensa de los derechos fundamentales son víctima de la criminalización y la ideología de odio, vulnerando sus derechos a disentir como también proponer soluciones al alto costo de la vida panameña. Decir NO desde la esfera política es una forma de oposición a la violencia gubernamental, y es un acto constructivo de un ciudadano crítico y colectivo que deslegitima lo injusto o dañino para el pueblo. Actualmente Panamá se debate ante futuro incierto debido a la vulneración de los derechos humanos en diversos sectores como: el derecho del campesino a la tierra agredidos por los embalses sobre río Indio y la minería, el hostigamiento y enjuiciamiento a defensores sindicales, los despidos injustificados que violan derechos a gremios de educadores y médicos. Junto a esto una política de espionaje al mejor estilo de las dictaduras auspiciadas y acuerpadas por el intervencionismo de los Estados Unidos.
Escuchemos voces de representantes del movimiento social panameño en la marcha del pasado 30 de septiembre en ciudad de Panamá
Imágenes de la marcha ciudadana y frentes de lucha el pasado 30 de septiembre de 2026. Ciudad de Panamá.
Por: Olmedo Carrasquilla Aguila. Radio Temblor Internacional.

























Last modified: 02/10/2026
