En Panamá, crece la preocupación por las denuncias de abuso sexual, físico y psicológico contra menores en albergues bajo la responsabilidad del Estado, particularmente de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNIAF). A estas graves acusaciones se suman los testimonios de padres y madres de familia, quienes denuncian