Panamá

Indígenas Ngäbé Büglé mantienen sus trincheras de lucha contra la hidroeléctrica Barro Blanco

Luego de cierres de calle los días 25 y 26 de agosto, en la comunidad de Gualaquita, provincia de Bocas del Toro, a más de 8 horas de la capital istmeña, los resultados fueron graves debido al uso de la fuerza por parte de agentes antidisturbios, en donde 20 indígenas fueron heridos, 3 de gravedad. Además de 5 detenidos.

Dicha situación, evidencia el uso excesivo de la fuerza y municiones, como perdigones y bala de goma. Que se marcan en el cuerpo de los indígenas, máxime cuando hay indígenas afectados gravemente en sus rostros y ojos.

Debido a la persecución y hostigamiento, los indígenas desistieron de ir a los centros hospitalarios, ya que podían ser detenidos.

A estos hechos se le suma el cerco mediático, como el gobierno dirigido por el presidente Juan Carlos Varela, niega que se haya usado la fuerza represiva. La cual ciudadanos y medios alternativos divulgaron imágenes del sangriento hecho. Y que en dicho sitio, se abordo a algunos medios para que no dieran cobertura a los enfrentamientos, violándose el derecho a la información.

A estos hechos se le suma movilizaciones en distintos puntos del país por parte de indígenas, como de organizaciones sociales. Como fue la protesta en la Universidad de Panamá por estudiantes organizados el pasado martes 30 en horas de la tarde, en donde se registraron enfrentamientos, dando como resultados heridos de parte de los mismo. También la Red de Derechos Humanos se pronuncio enérgicamente exigiendo:

Que se suspenda el llenado de prueba del embalse hasta tanto no se aclare y se atienda a las comunidades directamente afectadas.

Que el gobierno nacional atienda de manera urgente los reclamos de las personas y comunidades que están siendo afectadas por el embalse. Y que se busque una forma de diálogo con estas personas.

Que se investigue la acción policial que hubo en Gualaquita y que se prohíba de una vez por todas el uso de balas de goma, perdigones o cualquier uso de artefactos que pongan en peligro la vida e integridad de las personas en este tipo de manifestaciones.

Que se verifique la situación de salud de las personas que fueron víctimas de la acción policial en la comunidad de Gualaquita.

Los indígenas Ngäbes también denunciaron a Martín Santiago, representante de la ONU en Panamá, debido a que respaldo el acuerdo como un precedente, dejando a un lado su neutralidad al salir en un medio local con la vice presidenta Isabel Saint Malo.

Las protestas continuarán hasta que se elimine el mal llamado acuerdo firmado por seudo autoridades comarcases y el gobierno de turno.

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