Panamá

Decisión Acertada de los Pueblos Originarios de Panamá

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Evidentemente vivimos una crisis ambiental, máxime en una cultura consumista generada por el marketing de las transnacionales devoradoras de las riquezas y patrimonio ecológicos de los países del mundo. Que bajo el auspicio moral verde pintan sus tentáculos de sostenibles y amigables con el planeta. Vaya falacia depredadora inreciclable. Pero oportuno, manifestar las fracasadas cumbres del clima y delirios económicos de los países responsables de la acumulación de capitales y contaminadores, en donde por no perder su ranking ante los bloques capitalistas de todos los hemisferios impulsan la ineficiente política de lo sostenible, que ha rezago fue sustituida por la renombrada Economía Verde: otra estrategia geopolítica.

Toda un engranaje de falsas soluciones a tal crisis ambiental y climática, en donde los pueblos tradicionales y rurales, han dado paso y enseñanza al Buen Vivir desde la cultura y la resistencia ante un modelo desigual e inhumano. Y en donde la producción ancestral, y popular, ha dado los primeros cimientos para que los pueblos determinen su soberanía ecológica y alimentaria.

El jaque mate a los UNREDD

No nos sorprende la decisión de la Coordinadora de los Pueblos indígenas de Panamá COONAPIP en representación de la 7 grupos originarias de Panamá en nota remitida a la Autoridad Nacional del Ambiente ANAM y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD deciden rechazar la implementación del Programa UN REDD/ANAM Panamá de las PNUD en las Comarcas Indígenas de Panamá debido a que “no se toman en cuenta los estándares mínimos de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas de Panamá”.

Vemos que este supuesto plan de “reforestación” en realidad enajena a los pueblos originarios de sus propias tierras en aras de una supuesta “reforestación”, que no es más que la intromisión de intereses foráneos dentro de las comarcas, que por su naturaleza es de propiedad colectiva e inalienable. Por lo demás hemos visto que estos llamados planes de reforestación de la REDD y REDD+ en el mundo, ejemplo la India y África consisten en tierras que en un tiempo servían para producir alimentos para sus habitantes. Pero cuyos habitantes quedan ahora maniatados bajo falsas promesas a contratos con empresas transnacionales que buscan comercializar las maderas y así calificar para los codiciados bonos de carbono.

En esta forma sumando a los pobladores a un ciclo de endeudamiento y pobreza por cuidar de estas insumos corporativos y quedan reducidos a esclavos de estos, mientras que sus familias se hallan sumidas en la hambre extrema porque ya no se les permite volver a cultivar sus tierras.

Según los expertos forestales estas especies comerciales foráneas utilizadas como el eucalipto y la teca son de naturaleza nociva para los suelos, aguas y resultan más bien en un factor de desertificación mundial.

Desafortunadamente en la propios pasillos de los Mecanismos de Desarrollo limpio MDL se escucha un doble discurso, mientras se pregona reducir las emisiones de CO2 con supuestos programas de “reforestación”, alegremente permiten devastar enormes extensiones de bosques nativos como ejemplo el nefasto proyecto hidroeléctrico Barro Blanco en beneficio de las grandes empresas que devengaran los prostituidos bonos de carbono, mientras que a los pueblos originarios quienes los han cuidado por siglos no se les reconoce ni un solo centavo.

Por Oscar Sogandares G.

Colaboración: Olmedo Carrasquilla II

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