Internacional

Los magnates del poder mundial transitan al otro modo de dominación. En Chile se ve un ejemplo del giro

El objetivo central del gran empresariado global es el poder para conservar la riqueza y realizar sus proyectos. Su problema es que está perdiendo la primacía económica ante una China comunista en crecimiento imparable, y la militar la tiene Rusia.

En su área interior la capacidad política llamada normalidad se ha debilitado por una superposición de crisis. 

Aumenta la destrucción del medio ambiente, se agrava el calentamiento global, se sufre la pandemia del covid-19 que dejará huellas sociales y una profunda recesión. 

La economía en declive por el carácter de su funcionamiento quiebra el neoliberalismo de aldea global y se crean zonas de comercio prohibido a través de sanciones mientras en la sociedad crítica se propone más estado y autosuficiencia. 

Estados Unidos eje occidental va a un nacionalismo proteccionista agresivo y si puede a una guerra imperial.

Lo político social se fractura en las calles y las urnas. En la población cunde el malestar, la desobediencia, la división. Aparecen en acción grupos ultraderechistas racistas nacionalistas y enfrente movimientos antifascistas, antirracistas. 

Milicias de afroamericanos y racistas blancos estadounidenses desfilan armados desafiándose, protestas contra los policías se toman calles, grandes marchas se organizan en ciudades de Estados Unidos, Alemania, Francia, sectores políticos se enfrentan en Israel. En Alemania hay núcleos nazis en el ejército, la policía ocultó la información de los delitos de un neonazi que así pudo comprar armas y luego asesinar a un alto dirigente del partido de gobierno.  

En las presidencias se instalan personajes rupturistas. Trump retira a Estados Unidos de los principales acuerdos y organismos internacionales de paz, cultura, salud, clima; Bolsonaro impulsa la explotación destructiva de la Amazonia; Macron recién ocurrida la tragedia de Beirut viaja al Líbano para dar instrucciones políticas y el gobierno advierte que no acepta colonialismo de nadie; el gobierno de Merkel lamenta la salida de soldados estadounidenses preparados para atacar a Rusia; agentes del príncipe Bin Salman  asesinan al periodista khashoggi en el consulado de Arabia en Turquía; Netanyahu se prepara apoderarse de más territorios palestinos; el diputado Guaidó y el presidente Duque arman una invasión sangrienta a Venezuela; el homófobo Duda llama al ejército de Estados Unidos a Polonia contra los rusos; Orbán en Hungría criminaliza a los refugiados. Un golpe judicial saca a Lula de la política  en Brasil y  Áñez llega a la presidencia gracias a un golpe militar racista en Bolivia. 

“Denuncio que el General Iván Ortiz Bravo, jefe del departamento tercero del Comando de las Fuerzas Armadas, por instrucción del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el general Sergio Carlos Orellana, tienen un plan de golpe de Estado”, advirtió Evo Morales (08-08-2020). Cubadebate

El ministerio de defensa ruso advierte que responderá con sus armas nucleares incluso a un determinado ataque no nuclear a su país o sus aliados.   

¿Qué puede hacer el poder de los capitalistas ante una pérdida del control de los países y el planeta?

Retomar discursos y medios de violencia. El poder de los capitalistas es uno con sus dos opciones según las circunstancias: dominio electoral blando o asalto a las normas. 

En Chile se da una experiencia local de preparación del cambio de política. 

Hasta septiembre de 2019 los grandes empresarios manejaban el país con un discurso y una actividad de política legal blanda.

Según encuestas un hombre suyo tenía la primera opción presidencial.   

En octubre estalló una furia social acumulada durante mucho tiempo y millones de personas en diferentes sectores sociales expresaron con fuerza su rechazo a la realidad creada desde los directorios de negocios.

Los actos violentos y no violentos de los manifestantes fueron incontrolables y la policía reprimió dejando cientos de personas con sus ojos destruidos. 

Luego de conversaciones tensas la respuesta de los partidos fue abrir un camino legal para un eventual cambio de constitución. 

La pandemia del covid-19 agravó la inquietud social, toque de queda, cuarentena, cesantía, creciente número de contagios, inseguridad para pagar deudas, negocios en quiebra, endeudamiento del estado… haciendo un futuro previsible más peligroso para los grandes propietarios. Una constitución desconocida, renovación de las protestas, recesión, quiebras de empresas y negocios, persistencia de la pandemia dentro y fuera del país, alta cesantía, aumento de la delincuencia, afectaciones por la guerra económica a China, según sondeos un comunista duro tiene la primera intención de voto…   

En el poder aumentó la lucha interna anterior y ganó espacio la política de táctica de fuerza. Un sector parlamentario que aprobó permitir una posible reforma constitucional hace campaña para rechazarla. El presidente sacó del ministerio del interior a un político blando y lo remplazó por uno de la extrema derecha. Al más firme defensor de la continuidad en la línea de acuerdos se le anuló nombrándolo ministro.  

Menos visible se activó y fortaleció un sector golpista de reserva provisto de medios. Uno de ellos hace difusión en un sitio web.

El discurso, siguiendo un plan mundial de los teóricos marxistas la izquierda dirigida por los comunistas prepara un golpe de estado, en el país no hay estado de derecho, matarán empresarios, está amenazado el cristianismo. Su táctica es socavar el orden basado en la propiedad protegidos por las normas vigentes impidiendo con la legalidad la intervención de los militares.   

Los políticos de derecha deben ser consecuentes, el presidente lleva al país a la revolución y pasará a la historia con esa condena. Es importante la reacción en la sociedad civil contra la izquierda.

El grupo dio una charla en un lugar de la marina y tuvo contacto con la organización antimapuche en el sur.

No importa que en Chile no haya partidos antisistema y que las manifestaciones sean fundamentalmente de grupos sin fines comunes ni vínculos orgánicos de conducción. Se trata de retomar el mando.

El mundo social en rebeldía no tiene programa ni dirección pero el gobierno real empresarial sí tiene su objetivo claro y recursos a emplear.

Un hecho ocurrido en la zona mapuche da señales de cambio.

Los mapuche se tomaron coordinadamente varios edificios municipales para presionar la libertad de sus dirigentes presos en huelga de hambre. 

El ministro del interior visitó la región donde llamó  a desalojar las municipalidades y denunció que operan grupos con capacidad militar, armas de alto calibre, financiamiento, capacidad operativa y logística, decididos a que no exista paz. Lo habían hecho antes pero ahora fueron atacados por grupos civiles que al lado de carabineros con gritos racistas los golpearon y quemaron sus vehículos y un rehue, árbol sagrado mapuche. 

La persona que llamó a intervenir a esos civiles había tenido contacto con el grupo golpista. Los que intervinieron con palos, fierros y elementos incendiarios contra los mapuche sin duda son un grupo previamente formado al que sólo ahora se le hizo actuar. 

Dos importantes empresarios aplaudieron la intervención de la banda civil antimapuche.

La tarea: ahogar con la fuerza el movimiento ciudadano enmarcado en la política establecida después del regreso militar a los cuarteles.      

La marina se negó a sacar una estatua del almirante organizador inicial del golpe cívico militar de 1973. El ejército conservó hasta hace poco un retrato de un general condenado por múltiples crímenes entre ellos el de su excomandante en jefe. Carabineros fabricó mensajes para incriminar a dirigentes mapuche, acompañó durante el toque de queda una manifestación contra el proceso de consulta constitucional. 

Durante los hechos sociales incontrolables se dijo que la aprobación del camino a la consulta constitucional se hizo bajo un dramático mensaje militar. 

Si los magnates están inquietos algo hacen en cualquier lugar del mundo. 

Se vive una transición en el modo de dominación de los capitalistas.

Por una civilización sostenible solidaria

Mientras no haya partidos y movimientos civilizatorios todos ellos como sus masas son conservadores.

Por: Rómulo Pardo Silva

Imagen: medios libres

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