Internacional

La paz es Colombia no es una paloma blanca

El 26 de septiembre de 2016 se firmaba en Cartagena de Indias El Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla FARC-EP. El título extenso decía: “para una paz estable y duradera”. Representó un nuevo intento de terminar con una conflictividad de más de medio siglo. Desconfianza, sangre y resistencia signaron todo lo que vino luego.

A más de 3 años de un hito en la historia política del país mayor productor de cocaína del mundo, buscamos una brújula en los hondos sentimientos de las y los ex guerrilleros.

Llegue al solar de cualquier familia campesina del sur de Colombia, que le digan qué es el conflicto armado. Van a decir que es la historia de su vida: que a su casa llegaron paramilitares y Guerrilla, alguien de la familia ha muerto, el Ejército ha bombardeado y fumigado sus tierras y aguas; se han visto obligadxs a desplazarse. Dirán al pasar que votaron “no” al plebiscito por la paz de 2016.

Por: Ayelén Correa Ruau, desde Colombia

Gráfico: Alex Falcó Chang

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