Nuestras primeras palabras con extensiva solidaridad para los pueblos en camino hacia la justicia y transición energética justa. En esta ocasión compartimos algunos puntos considerables de gran valor de los resultados y declaración del XII Foro Social Panamazónico FOSPA dado en el Puyo de la provincia de Pastaza, Ecuador del 16 al 21 de agosto de 2026. Reconociendo el ímpetu de otras ópticas populares en vía para la articulación entre comunidades, organizaciones socioambientales, como de expertos en la citada convocatoria.
Válido reconocer el esfuerzo colectivo de las comunidades, nacionalidades y grupos originarios, afrodescendientes y campesinos que empeñan su tiempo, su compromiso moral y recursos para poder asistir a estos espacios de debates y gestión de reales soluciones a sus problemas y nuevos retos. Así como de crecer y fortalecer su soberanía con la sabiduría y experiencias que convergen con una infinidad de representantes de diversos sectores de la cuenca amazónica y más allá de las fronteras de los territorios occidentados.
Importante reconocimiento a quienes custodian estos nodos de los encuentros consensuados de otros espacios como ha sido la Cumbre de los Pueblos en el marco de las COPs y la Primera Conferencia Internacional Hacia una Transición Energética más allá de los combustibles fósiles.
Escuche nuestro podcast: Balance del FOSPA 2026 con María Cianci Bastidas de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) y German Niño de Red Latinoamericana por Justicia Económica y Social (LATINDADD):
El FOSPA en la ruta por descolonizar los mundos máxime en la actual crisis del capitalismo constituye un proceso histórico de saberes y resistencias, en donde más allá de un tribuna discursiva, confronta las impositivas políticas injerencistas, extractivas y aniquiladora de las autonomías del buen vivir popular.
Como lo expone la Declaración Política de Puyuk: Los países del Norte y las grandes empresas corporativas, mayores responsables de las emisiones de carbono y de la destrucción de la naturaleza, deben reconocer y reparar su deuda histórica y ecológica. El reconocimiento a la responsabilidad diferenciada de los países industrializados no puede limitarse a compromisos de financiamiento verde hacia países del Sur Global. Incluso dichos compromisos no se han cumplido, y se pretende que estos recursos – que son insuficientes frente a las necesidades reales – den respuesta a las demandas de los pueblos amazónicos, lo cual de ninguna manera resuelven la crisis climática.
En esta versión del FOSPA el quehacer de la organización y la lucha quedó expuesto y llevado a su debate en 4 casas comunes para dar un plan de acción colectiva entre los nueve países de la cuenca amazónica y representantes de otros países del globo. En cada una, los testimonios como propuestas fueron enérgicos, invitando a la crítica y autocrítica de las organizaciones de base, con amplia radiografía de las fortalezas y debilidades de las luchas locales y externas, que se han acrecentado ante la amenaza del neofacismo.
Acotando al diálogo de saberes, al papel que cumplen las mujeres en su rol de guardianas de la tierra, a las juventudes con el desafío actual ante la alienada tecnología, a los originarios en su beligerancia más allá de los instrumentos legales en fin a la diversidad de realidades y posicionamientos que incitan a dinamizar estrategias para afrontar la crisis global.
Aquellas como otras circunstancias han exigido para los defensores territoriales, de la naturaleza y derechos humanos viabilizar las estrategias que se viene tejiendo en estos espacios comunitarios que trascienden fronteras. Y el FOSPA enfatizó el compromiso moral, orgánico y por la vida en dar cumplimiento con las declaraciones presentadas por los diversos sectores y territorios de la Amazonia desde la lucha contra el extractivismo, contra la deuda externa a los pueblos, contra las falsas soluciones al cambio climático, contra el despojo y migración, contra el colapsado mal desarrollo, contra la persecución y criminalizados por defender la vida.
Ratificamos el Plan de Acción del FOSPA 2026 aprobado en las 4 casa temáticas y grupos:
Casa 1. Territorios libres de extractivismo para una Amazonía con derechos
Casa 2. Soberanía y Libre Determinación de los Pueblos
Casa 3. Economías para la vida y la justicia climática: de la deuda y el extractivismo a la transición y economías transformadoras
Casa 4. Casa de la Resistencia de Mujeres y Diversidades
Su proceso interactivo estuvo enriquecido de los saberes ancestrales, de la pluralidad de pueblos interculturales como de principios y valores concernientes a la moral y transparencia para una auténtica participación y toma de decisiones.
Sustancialmente apelamos a una transformación del modus vivendi del actual desarrollo, es decir una transición energética justa y humana debe ser gestada por los pueblos exigiendo justicia y reparaciones al sufrimiento y exterminio histórico en la Amazonía, a la declaración de territorios libres de extractivismo minero y de hidrocarburos, el respeto a los derechos de la Naturaleza como a la autodeterminación indígena, la protección a los defensores y defensoras, al impulso y fortalecimiento de los modos de vida tradicional y cultural de los pueblos basados en economías comunitarias y soberanía alimentaria. Además de una real justicia climática fuera de la lógica corporativa, una participación bajo derecho y respeto por la igualdad de género y diversidades, y la incidencia de las juventudes.
Pero para garantizar aquellas demandas su principal reto es el compromiso moral y colectivo, determinante para la asunción de sujeto colectivo transformador, cuya garantías para su logro sean por mecanismos concretos de seguimiento, financiamiento, custodia y coordinación entre los pueblos amazónicos. La próximas convocatorias de estos espacios alternativos y autónomos, lograran una abrumada participación con la esperanza que los caminos sean lecciones de vida.
Tal como lo exponemos a partir del documento: Ecologismo de la justicia climática. Aporte al debate global encaminado a una transición energética justa.
En un movimiento contrario, este documento quiere proporcionar elementos que consideramos esenciales para un cambio de modelo económico y energético, y hacia una transición justa. Y para derribar la lógica capitalista del actual orden global y el complejo tecnológico autoritario que agrava los estados de derecho y las soberanías:
1. Transformación o reformas a la actual política climática y sistema de consumo de materia prima.
2. Autonomías compartidas entre los pueblos, regiones y mundo, viabilizando el sostenimiento de los ciclos de vida, manteniendo la composición socio cultural que actúe como barrera protectora de las soberanías.
3. Plataformas de educación y comunicación propias.
Los movimientos por la justicia climática están trabajando en estas y otras convocatorias, como la última reunión alternativa a la cumbre climática COP 30, de Belém do Pará, Brasil y Primera Conferencia Internacional Hacia una Transición Energética más allá de los combustibles fósiles, para reconfigurar el sujeto colectivo ante los desafíos globales, más allá de la cuestión climática, frente a la extrema derecha, genocidios, racismo y nuevo orden económico global que acecha el futuro de la humanidad.
Por: Olmedo Carrasquilla Aguila
Colectivo Voces Ecológicas COVEC / Salva la Selva
Fotografías: Olmedo Carrasquilla Aguila
Este medio no usa IA.






































































Last modified: 18/09/2026
