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LA VIGENCIA DE CARLOS MARX

Por: Miguel Ramos (Economista)

El cinco de mayo del 2018 se cumplieron 200 años del nacimiento de Carlos Marx, precedidas en el 2017 por los 150 años de publicación del Capital y por los 100 años de la revolución rusa. Y a pesar de la caída del muro de Berlín en 1989 y la posterior desintegración de la Unión Soviética en diciembre de 1991, el ideario económico, político y filosófico de este pensador alemán sigue causando polémica. La razón de lo anterior es muy sencilla: el capitalismo, sistema económico social que analizo y crítico de manera fría e inmisericorde a través de toda su obra, es todavía es todavía el modo de producción vigente a nivel global.

Muchos críticos del pensamiento marxista pasan por alto una premisa fundamental. Marx fue uno de los primeros o tal vez el primero en elaborar un método de análisis prospectivo sobre la base de un enfoque holístico de la realidad social, lo que lo llevo a concluir que la historia de la humanidad es la historia de los modos de producción que identifico como la comunidad primitiva, modo de producción asiático, esclavitud, feudalismo, capitalismo, socialismo. Y también concluyo un aspecto que es todavía poco comprendido: ningún modo de producción desaparece hasta que agote todas sus posibilidades.

En el manifiesto comunista Marx reconoce el carácter revolucionario del capitalismo y de cómo su irrupción en el escenario europeo estaba rompiendo las formas arcaicas del feudalismo a través de un complicado proceso histórico que se acelera después del descubrimiento de América. Esto da paso al mercado mundial, a la formación de los estados nacionales, a las revoluciones democráticas burguesas y a los procesos de flujos de capital a escala mundial. Cuando escribe el Capital sobre la base del estudio del capitalismo ingles que era el más avanzado y homogéneo del siglo XIX parte de una metodología que algunos denominan abstracción científica en donde fija como criterio fundamental de que el mundo entero tenía el nivel de Inglaterra y por tanto el capitalismo era un sistema mundial. Y precisamente por este enfoque es que llega a la conclusión que el socialismo triunfaría inicialmente en los países más avanzados del sistema.

Este enfoque de que el capitalismo en aquel momento histórico que le toco vivir tenía una función revolucionaria lo llevo a afirmar que el colonialismo ingles era progresivo para la India y que la guerra de EU contra México seria benéfico para el desarrollo de ese país en el largo plazo. Para Marx ambos eventos históricamente representaban un choque contundente que remecían el marco institucional retrogrado que mantenían a estas sociedades en un atraso secular.
Si bien Marx considero que la revolución socialista debían producirse en las sociedades más avanzadas, en uno prefacios escritos por Engels por los alrededores de 1886, este afirmo en torno a la posibilidad de una revolución en Rusia pero bastante lejana.

La revolución rusa de 1917 fue un hecho histórico excepcional y que fue solo posible por la descomunal catástrofe que represento la Primera Guerra Mundial para la Europa de la época. Esta guerra marco el desmoronamiento del Imperio Austro Húngaro, El Imperio Alemán, el Imperio Otomano y del Imperio Ruso. En el caso particular del imperio ruso este se levantaba sobre un marco jurídico político e institucional anacrónico que la guerra la hizo explotar en mil pedazos y que primero dio paso a la revolución de febrero de 1917 y posteriormente bajo la dirección de los bolcheviques a la revolución del 7 de noviembre del mismo año. La primera revolución popular no burguesa de la historia moderna sucedió en uno de los países más atrasados del continente europeo lo que aparentemente contradecía la previsión inicial de Marx.

Muchos analistas e intelectuales tanto marxistas como no marxistas como Celso Furtado, intelectual brasileño de gran prestigio, han llegado a la conclusión que las revoluciones rusa, china y otras que se dieron en otras latitudes y que se inspiraron en el ideario marxista en realidad fueron procesos y vías de modernización de sociedades atrasadas que a través de estas revoluciones lograron romper estructuras retrogradas que la mantenían en el atraso. Esto explicaría por qué en 1921 Lenin proclama la Nueva Economía Política en donde se reconocen las relaciones económicas mercantiles, el papel de la propiedad privada pero donde el estado se reserva el control de los denominados puesto de mando de la economía. Y en parte también explicarían los procesos de China, Vietnam y Laos que a partir de las décadas de 1980 adoptaron lo que Deng Xio Ping denomino como socialismo de mercado.

Vale recordar que en 1903, el partido socialdemócrata ruso se dividió en dos tendencias los mencheviques y los bolcheviques: los primeros planteaban que Rusia tenía que pasar por el capitalismo y los segundos planteaban la posibilidad de saltar esa etapa aunque no la descartaban.

Lo cierto es que el sistema capitalista aun vigente que analizo y critico Carlos Marx sigue basándose en los mismos principios que le dieron origen: la propiedad privada, la primacía de la empresa privada, el aprovechamiento del trabajo asalariado y el móvil de la ganancia que es la expresión metamorfoseada de la plusvalía. Y lo anterior trae consigo la desigualdad, la pobreza, la destrucción de los espacios ecológicos y la contaminación del medio ambiente, la corrupción, las guerras y todo tipo de taras sociales.

En el mundo de hoy el marxismo está más vigente que nunca. Tal como lo visualizo en 1848 en el Manifiesto Comunista y posteriormente en el Capital en 1867, el capitalismo en un sistema mundial y cubre casi todo el planeta. Es precisamente en los países más desarrollados en donde se manifiestan con toda su fuerza la crisis del sistema. Esta crisis no empezó en el 2008 con la caída de Lemahn Brothers sino en 1997 con la crisis asiática y aun continua.

El capitalismo actual caracterizado por la hegemonía de los mercados financieros es lo que Lenin denomino hace 100 años en su obra Imperialismo: fase superior del capitalismo el Capitalismo parasitario y en descomposición. En los principales países capitalistas el denominado procesos de financiariacion de la economía ha dado origen a una burocracia corporativa que gerencia las grandes empresas y que no trabajan en realidad para los accionistas y sino para su propio beneficio. Se cumple entonces el temor que aterraba a John Hobbson, economista liberal ingles que en su libro El Imperialismo, publicado en 1898, preveía que la economía seria controlada por rentistas y que las actividades especulativas predominarían sobre la economía productiva.

La elección en el 2008 de Barak OBAMA, el primer presidente negro de los EE.UU., pone de manifiesto el desarrollo de un proceso de rupturas de modelos y regularidades políticas en ese país y que se profundiza con Donald Trump. El mérito de estos fenómenos anteriores es que ha sacado a la superficie todas las contradicciones sociales, políticas e institucionales que afectan a la sociedad estadounidense en momentos en que EU registra un proceso de declinación geopolítica. Lo que afecta la república afecta el imperio y los problemas del imperio afectan a la república y de hecho esta acumulación de contradicciones genera procesos contestatarios contra el sistema vigente y hacen de EU un eslabón débil en la cadena del capitalismo mundial.

En nuestra opinión y pensamos que no nos equivocamos la próxima revolución de alcance universal se dará en uno de los países avanzados y ese país es Estados Unidos. Y este tema fue desarrollado por un intelectual francés de nombre Jean Francois Revel, en la década de 1970 en un libro titulado Ni Marx Ni Jesus, visualizaba desde una perspectiva política e ideológica muy particular que la próxima revolución de gran alcance se daría en los EU. Nosotros pensamos que la previsión de Revel será realidad en el presente siglo.

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