Internacional

La criminalización para pueblos indígenas de Guatemala en medio de la crisis del COVID19, no cesa

El lunes 6 de abril de 2020, Bernabé Gualná Caal de la comunidad Cooperativa Sechaj, del municipio de Raxruhá en Alta Verapaz fue detenido por la Policía Nacional Civil cuando se encontraba tramitando los antecedentes penales y policíacos en Raxruhá, Gualná Caal fue trasladado inmediatamente a la cárcel de Cobán, por orden del  Juzgado de Primera Instancia Penal de San Pedro Carcha en el mismo departamento. Los delitos que se le imputan son los siguientes: detención ilegal, coacción, allanamiento y usurpación agravada

“Su comunidad, familia y compañeros ex trabajadores aducen que está demandado por la empresa Industria Chiquibul S.A. por exigir derechos laborales a finales del año 2019 y los primeros dos  meses del año 2020. Bernabé Gualná Caal, formaba parte de los 300 trabajadores a quien la industria Chiquibul violentó y no cumplió con los derechos labores”. Afirma Lorenzo Pérez Mendoza de CONDEG, organización que tiene más de 10 años de acompañar en toda la Franja Transversal del Norte violaciones a derechos laborales de los trabajadores, violaciones por parte de la industria palmera, petrolera y demás industrias extractivas que operan de forma irregular e ilegal en muchos casos, además estas por ser de carácter extractivo tiene mucho que ver con toda la contaminación del agua y diversas anomalías ambientales en la región, éstas vinculadas al ecocidio del Río la Pasión. 

“Hay trabajo, pero el problema de la palma es que está bajo el precio, por cortar un área de dos metros cúbicos te pagan 87 centavos de quetzal (poco más de dos pesos mexicanos); te ponen una tarea de 140 metros y el precio no sale (aproximadamente 60 quetzales o 140 pesos mexicanos). Ahí sentimos que nos están discriminando; igual la limpia de la calle de la palma te paga igual, por la fruta te pagan 60 centavos (un peso y 40 centavos) por racimo. Si se corta 100 te estas ganando Q60 (140 pesos mexicanos) pero a veces no hay fruta. A veces te ponen a trabajar con animales de carga pero muchos están malos y no quieren trabajar, por eso cortas menos y entonces te regañan”, cuenta Simón en lengua q’eqchí. Texto tomado de investigación sobre la palma africana en toda la región en Guatemala, el título de dicha investigación es: “Guatemala: el trabajo esclavo detrás de la palma aceitera”. 

Diversas organizaciones sociales han denunciado las múltiples violaciones a derechos humanos que este tipo de empresas comenten contra sus empleados, en muchos casos con relaciones de esclavitud incurriendo de delitos de trata de personas. Esta realidad para las y los pobladores que trabajan en la palma africana  de toda la región de las Verapaces y el departamento del Quiche es a todas luces, inhumana y violatoria de derechos humanos elementales. 

“Un informe de Oxfam América afirma que, en 2010 y 2011 Guatemala fue calificado como el noveno más grande exportador de aceite de palma en el mundo, y segundo en América Latina, después de Ecuador”.  Tomado de  investigación periodística  que visibiliza de forma amplia el despojo y negocios que hay en la industria palmera del país y las violaciones a derechos laborales que han sido parte de la polémica de operación de estas industrias. 

Las condiciones de pobreza extrema en las que se encuentran los 300 trabajadores y sus familias, hacen difícil la denuncia pública y la visibilidad para que este tipo de casos se den a conocer. La audiencia de primera declaración de Bernabé Gualná será el miércoles 15 de abril del 2020 en el Juzgado de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente y será conocido por el Juez de Paz Julio Enrique Chon Coy en San Pedro Carcha, Alta Verapaz.

Por: Lucia Ixchíu

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