Panamá

Indígenas son reprimidos por las hordas de Varela

Las evidencias son claras, la historia se repite en la persecución, agresión y represión a los indígenas Ngäbés, cuando la tarde del jueves 25 en la comunidad de Gualaquita, en Chiriquí Grande, Bocas del Toro. Protestaban por el mal acuerdo que pone operaciones la hidroeléctrica Barro Blanco sobre el río Tabasará. Además de las afectaciones físicas a los indígenas, cinco indígenas fueron detenciones: Gilma Selles, Eliseo Selles, Felicia Miranda, Felipe Miranda, Elicia López y Martín Abrego.

Preocupa de manera especial la situación de salud del Sr. Adolfo Miranda, quien fue gravemente herido en su rostro incluyendo la posible pérdida de la vista. Lamentablemente, los heridos aún no han recibido ninguna atención médica ya que no se atreven a salir a la carretera por miedo a las decenas de Policías que mantienen sitiada a la comunidad. En conversación telefónica la dirigente Ofelia Carrizo también nos manifestó que había recibido varias amenazas por parte de miembros de la Policía Nacional.

También nos informan de actos abusivos por parte de la Policía incluyendo vandalismo de tiendas, decomiso de celulares y el rocío indiscriminado de gas a las viviendas, lo que obligó a que las personas salieran de sus casas y huyeran a los montes. Esto ha hecho difícil conocer la localización de varias personas en estos momentos así como la condición de los heridos. También se nos informa de la interrupción temporal del suministro de energía electrica lo que dejó a oscuras a toda la comunidad.

Por la gravedad de esta situación, se esta solicitando la observación permanente de la Defensoría en este sitio así como el levantamiento de un informe especial de los hechos acontecidos en esta comunidad.

Cabe señalar, que después que el Defensor del pueblo, Alfredo Castillero Hoyos, se reuniera con residentes de las comunidades afectadas, y solicito a la empresa Genisa que suspendiera el llenado ya el camino de Quebrada Caña a Kiabda quedó sumergido bajo el agua, dejandola incomunicada; además tres de las casas de los alrededores quedaron inundadas.

Los habitantes solicitaron al Defensor que regrese al área para que pudiera ver todas la afectaciones y de esta manera transmitiera el mensaje, ya que además de las innundaciones de sus hogares y la desaparición del Petroglifo de valor histórico, cultural y religioso; quedaran sin el suministro de agua, pues la fuente que han utilizado durante años, está desapareciendo.

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