Panamá

De como la corrupción se pasea pintada de verde en Panamá

Los ciudadanos panameños desde la aplicación de las políticas neoliberales pronosticamoslos escenarios en que la transparencia era un eslogan en el marketing para dar paso a las importaciones y el gran negocio de los bienes naturales.

La hidroeléctrica Barro Blanco sobre el río Tabasará, fue la primera plataforma logística energética, impuesta por el Plan Puebla Panamá. En donde gobiernos, gozaron de todas las prebendas y ganancias por encima de las normas ambientales y de derechos humanos de los pueblos indígenas.

Todas esas secuelas expuestas por expertos e informes oficiales, evidencia la falta de congruencia o imparcialidad de las instituciones especializadas para los efectos que demandan los indígenas Ngäbes. La cual se suma al descrédito que goza la empresa constructora como los gobiernos que no cumplieron con los protocolos y procedimientos para la concesión hidroeléctrica.

He aquí, una prueba más, en la detención del empresario Shucri Kafie, integrante de la junta directiva de Generadora del Istmo S.A (Genisa), constructora de la Hidroeléctrica Barro Blanco, que se encuentra detenido en Honduras por la supuesta comisión del delito de estafa al Seguro Social.

Mientras en Panamá, la Camara de Comercio, y gobiernos extiende su cortejo a corruptos y criminales para que operen, transiten y hasta dicten conferencias magistrales como son: ex presidente de El Salvador Francisco Flores detenido por estafa y jurado en el Concurso de Oratoria en Panamá del 2014, Alán García, ex presidente de Perú, quién es acusado de la muerte de ciudadanos en dicho país durante su mandato, y orador en CADE 2015, organizada por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) y ahora el empresario Katie por estafa en Honduras, accionista de la hidroeléctrica Barro Blanco y que Interpol colocó una alerta internacional para su captura.

Según fuentes informativas, Kafie es acusado por “la Fiscalía por el presunto delito de estafa en el caso de la sobrevaloración de un equipo vendido por la empresa Distribuidora Mercantil S.A. DIMESA al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).Y se señala que DIMESA sobrevaloró la venta de un equipo biomédico por más de 60 millones de dólares. Y que Kafie y familiares se encuentran como accionistas de DIMESA.

Por ende, los ciudadanos nos preguntamos por que los gobiernos y sus partidos políticos continúan jugando con la conciencia y las leyes, si ya sabemos como operan bajo la noche y cortina del discurso de la modernidad disfrazada de obra de interés social.

Y en el marco de la crisis ambiental del planeta, y las palabras del papa Francisco, exigimos al gobierno y empresarios, que cesen de hostigar al pueblo panameño con sus falacias pintadas de verde.

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