Panamá

Panamá. Jóvenes, protestas y constituyente [Opinión / Fotos]

El papel protagónico en las recientes protestas contra el proyecto de reformas constitucionales lo ha tenido la juventud panameña, los miles de muchachos y muchachas que con un alto sentido patriótico han demostrado disconformidad con las mismas. No ha faltado quienes, sobre todo desde los medios de comunicación adeptos al actual gobierno, han tratado de demeritar las protestas juveniles, arguyendo que los mismos no conocen por que protestan. Lo cierto es que los jóvenes  de Panamá tienen mucho por que protestar.

 Para comenzar es evidente que la pobreza es más dura para los niños, niñas y adolescentes, los cuales muestran un nivel de pobreza multidimensional 32.8%, muy superior al 19.0% del conjunto de la población. En el plano de la educación las posibilidades de los jóvenes también están obviamente restringidas.

Es así que, de acuerdo a un reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo, apenas un 54.7% de los jóvenes panameños logra terminar la educación secundaría. Más aún, de acuerdo al índice de capital humano del Banco Mundial, un niño panameño que nace hoy solo puede esperar en promedio desarrollar el 53.0% de la capacidad productiva que tendría de haber contado con una educación y salud completa.  De acuerdo a esta fuente si bien un joven panameño puede tener en promedio la posibilidad de estudiar 11.3 años, lo cierto es que estos solo equivalen a 7.2 años cuando se toma en cuenta la calidad de la educación.

Es, por otra parte, evidente que a los jóvenes les va especialmente mal en el mercado laboral. Según estadísticas recientes del INEC la tasa de desempleo para el conjunto de la Población Económicamente activa es de 6.4%, cifra que contrasta con el hecho de que este porcentaje se eleva hasta 16.7% para las personas que tienen entre 20 y 24 años de edad. Este último indicador es especialmente elevado para las mujeres en ese arco de edades, alcanzando al 24.5%.

Por otra parte, el futuro de los jóvenes no resulta halagador si se tiene en cuenta que los mismos tendrán que hacer frente a una creciente deuda pública, siendo evidente que una buena parte de la misma proviene de la corrupción. Para tener una idea de esta creciente presión sobre la juventud, se puede señalar que la deuda pública por persona se elevó en 112.6% entre 1999 y el 2017.

 A lo anterior se debe agregar que la reforma a la Ley Orgánica de la CSS, aprobada en el 2005, ha condenado a los más jóvenes a un sistema de cuentas individuales, el cual, como lo demuestra la experiencia internacional, los condena a recibir en el futuro pensiones extremadamente bajas. Por ejemplo en  Chile, país emblemático de este tipo de sistema, se espera que cerca del 80.0% de los jubilados reciban pensiones inferiores al salario mínimo.

No menos importante para entender sus protestas es la creciente conciencia ecológica de los jóvenes, a quienes les tocará, de no revertirse las tendencias, vivir en los horrores generados por el cambio climático. De acuerdo a la información disponible entre 1961 y el 2016 en Panamá el superávit entre la biocapacidad por persona y la huella ecológica por persona disminuyó en 95.14%.

En definitiva, para los jóvenes de nuestro país no es difícil entender que es todo el modelo el que esta fallado desde el punto de vista económico, social y ambiental. Es lógico, entonces, pensar que para los mismos un proyecto constituyente tiene que abarcar el conjunto de la vida nacional, no el nuevo parche propuesto por la Concertación Nacional y el Ejecutivo.

En la rebeldía de los jóvenes, siempre que esté guiada por el concepto de la lucha pacifica, está la verdadera esperanza del país.

Por: Juan Jované. Economista

Fotografías: Olmedo Carrasquilla II

Protestas en los predios de la Asamblea de Diputados de Panamá. Miércoles 6 de noviembre de 2019

Previous post

De Iraq a Haití: breve panorámica de un otoño revolucionario

Next post

Panamá: Resumen semanal de las protestas por las Reformas Constitucionales

1 Comment

  1. […] Jované: Jóvenes, protestas y constituyente […]

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *