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El Caso de Ligia Arreaga: Cuando los Gobiernos se lavan las Manos

En plena cintura de Nuestra América está Panamá, un país multicultural, rico en biodiversidad, rodeado por dos océanos, con abundancia de agua dulce y gente maravillosa, es lo que comúnmente se conoce. Del otro lado de la moneda, por la falta de conciencia de muchas y muchos, se viene eligiendo en estas últimas décadas a personas actores que sólo buscan enriquecerse, y quienes en nombre de un mal llamado “desarrollo” están concesionando y destruyendo nuestros bosques, secando ríos y lagunas, incrementando la desertificación de la tierra y extendiendo la brecha de la pobreza.

En agosto del 2016, Ligia Arreaga, Periodista, -quien llevaba un trabajo de defensa del ambiente y los derechos humanos en Darién, y específicamente en la Laguna de Matusagaratí-, se vio obligada a salir del país con el apoyo temporal de la Organización Defensora de los Derechos Humanos “Front Line Defender”. El motivo es uno: defender el territorio, es tender el alma en un hilo, con horquillas podridas de protección. A un año y medio fuera de Panamá, Radio Temblor Internacional, quiso conocer de su estado, y del Darién que defiende, cuando estuvo dentro y aun estando fuera.

¿Qué percibes desde lejos y diferente, del Darién del que tuviste que salir por amenazas? 

Puedo constatar que después de mi salida de Darién aún no se ha asignado a otro Periodista en calidad de corresponsal, que dé a la noticia un tratamiento periodístico y oportuno. También tengo conocimiento que hay situaciones muy graves que están ocurriendo en Darién como: tala maderera en áreas protegidas inclusive en el Parque Nacional Darién; reactivación de permisos comunitarios sin el debido control previo a sitios de Concesiones madereras, ni a Planes de Manejo (llamados abreviados) en donde se autorizan permisos para la derriba.

No encontraba por los medios de información, ni redes sociales ninguna información ni pronunciamiento de ciudadanos darienitas sobre la tala ilegal en zonas de bosques primarios, dentro de poblaciones de Tierras Colectivas, inclusive en el Parque Nacional Darién. Esto me motivó a preparar un video, difundido a través de Redes Sociales, denunciando los hechos con testimonios e imágenes de lo que ocurre actualmente en Darién relacionado al expolio y destrucción de Reservas de bosques, de agua y de la biodiversidad con el Parque Nacional Darién y dentro de comunidades de Tierras Colectivas.

Además, según mensajes recibidos por personas serias conocidas con los que mantengo comunicación, sé que muchas comunidades sufren grave escasez de agua, insuficiente abastecimiento de medicinas en Centros de Salud, obras de infraestructuras que no cumplen a cabalidad las especificaciones que indican los proyectos, etc. Ante esta situación muchas personas me expresan que hace falta dar mayor visibilidad sobre lo que acontece en Darién con una prensa crítica y así poder llamar la atención de las Autoridades.

– ¿Cuáles consideras son los mayores retos para las comunidades de Darién en su lucha contra los estragos ambientales ante autoridades que ignoran sus lamentos?

 Creo fervientemente que se deberían fortalecer organizaciones populares con líderes con convicciones, honestos y transparentes que promuevan conciencia cívica en los ciudadanos, conocimiento y empoderamiento de los Derechos Humanos, de la realidad socio-económica, política y ambiental, con voceros capaces de orientar a sus conciudadanos y denunciar las necesidades y falencias de pueblos. A la vez exigir a las autoridades eficiencia, agilidad para dar soluciones a servicios básicos, combate a la corrupción e impunidad.

Además, pienso que para lograr lo antes dicho es necesario que haya involucramiento Inter-Institucional del Estado: sector educativo, área de salud, Universidades, Medios de Información colectiva, Sector Judicial, IPACOOP, que la Educación ambiental sea transversal, entre otras Instituciones. Como también considerar la obligación de hacer consultas populares previas a la realización de proyectos, que se instalen veedurías serias, para que los ciudadanos sean pro-activos, fiscalizadores no sólo de los proyectos y su ejecución, sino también de los funcionarios que llegan para ser nuestros servidores y no a “servirse” a su conveniencia del cargo para el que el pueblo los elige.

¿Qué no te gustó en torno al proceso de tu salida del país? ¿Qué crees pudo haber sido mejor manejado?

Creo que se debió investigar lo que yo denunciaba desde el 2007 y que era la causa de las amenazas en mi contra, y se hubiera evitado que se le causara tanto daño al Humedal Matusagaratí, para el que dediqué mayor energía en su defensa. Además, creo que debió haberse dado UNA ORDEN SUPERIOR PARA QUE SE ENCUENTRE MI DENUNCIA PRESENTADA EN LA PALMA-Darién, el 24 de diciembre de 2009, sobre la orden a sicarios de asesinarme, dada por un grupo de políticos y compradores de tierras del humedal Matusagaratí, denuncia que fue perdida. Después de 10 días de haberla presentado, al regresar para retirar mi copia, ya no la encontraron, la habían “perdido”.

Posteriormente puse otra denuncia en el 2015 y a pesar de que hay un documento que dice que se me de protección y fue enviado a la policía, jamás tuve protección. Posteriormente puse una tercera denuncia en el 2016 y tampoco tuve protección sólo escuché de algunos oficiales de policía que me decían que estaban a la orden, sin embargo, cuando debí salir a dar una cobertura periodística en un sector rural en el área de Santa Librada en una finca cercana a la Reserva Forestal Canglón, por precaución llamé insistentemente a un teléfono que se me había proporcionado por un oficial para solicitar alguna protección, jamás fue contestado. Después se me informó que se encontraba fuera de cobertura.

Creo que debió haberse dado más crédito a mi palabra, a mi testimonio puesto en tres denuncias en años diferentes. Reitero, debió haberse investigado sobre lo que yo denuncié a título personal y después como Coordinadora y Vocera de la Organización AMEDAR (Alianza por un Mejor Darién) que era la causa de las amenazas contra mi vida. Así se hubieran dado cuenta si yo mentía o si efectivamente se estaba cometiendo uno de los crímenes ecológicos más graves de la historia, contra uno de los 5 ecosistemas más ricos y biodiversos de América.

Como moradora, denunciante y periodista de Darién pude ver de cerca las irregularidades que se dieron con la titulación ilegal de tierras del Humedal-laguna Matusagaratí, aprobación irregular de Estudios de Impacto Ambiental por funcionarios de la ANAM que aprueban construcción de CANALES PARA DESAGUAR AL HUMEDAL-LAGUNA MATUSAGARATÍ; fumigaciones aéreas, matanza de especies acuáticas y más daños han demostrado encubrimiento e impunidad de parte de las autoridades competentes desde el pasado gobierno de Martín Torrijos, de Cambio Democrático y del actual de Varela, éste último, declaró al ecosistema área protegida pero sólo en el papel, pues no se ha corregido nada de lo denunciado.

Todo esto me ha dejado la imagen de que las leyes que protegen a los Humedales, los Convenios Internacionales como el “Convenio Internacional Sitio Ramsar”, están escritas, pero en letra muerta. Digo esto porque cuando puse la denuncia a nombre personal en el 2007, si las autoridades y el poder judicial hubiesen actuado según el mandato de la Ley, se pudo haber detenido este crimen tan grave con pérdidas incuantificables: millones de hectolitros de agua dulce se vierten al golfo de San Miguel a través de decenas de canales de desagüe, infinidad de especies acuáticas animales y vegetales que han muerto por el desagüe y las fumigaciones aéreas. Especies que han dejado de reproducirse, especialmente de especies de peces y mariscos. Esto afecta gravemente a la actividad de pesca artesanal.

Según tu experiencia de vida en Darién ¿Cómo se mira la Provincia de Darién con respecto al resto del país, desde adentro?  

Para empezar a un alto porcentaje de Darienitas le falta un sentimiento de arraigo. Muchos que viven 30 o 40 años que llegaron de otras provincias del interior, aún se siguen sintiendo de allá “de donde uno es” (frase escuchada con frecuencia). Pero en Darién han forjado su familia, han obtenido su tierra y su pequeño o mediano hato de ganado, sin embargo, siguen sintiéndose que son de donde vinieron e inclusive algunos a sus descendientes los hacen nacer en la provincia de donde vinieron.

Muchos políticos e incluso profesionales dicen que Darién es la “provincia olvidada”. Lo usan como una muletilla de excusa, porque no han hecho lo que corresponde cuando han ocupado cargos políticos, o como resignación, porque no han luchado y exigido sus derechos. Porque Darién es una provincia rica: con un gran potencial para el turismo, tiene la mayor producción de hato ganadero, posee un alto porcentaje de pesca y mariscos de calidad, excelente producción de plátano, ñame, etc. Se le llevan parte de su riqueza, pero no se revierte ni en impuestos ni en obras de desarrollo social.

Sin embargo, aquella frase “Darién, provincia olvidada” la repiten constantemente de tal manera que mucha gente se la ha creído. En varias ocasiones hice mi razonamiento en voz alta: cuando alguien se olvida de algo es porque no lo recuerda, sin embargo, a Darién siguen llegando muchos comerciantes a hacer negocios con sus recursos; por lo tanto, no es olvidada. En Darién es muy difícil lograr una organización y movimientos fuertes pues mucha gente tiene experiencias negativas con líderes que no han hecho lo correcto o que se han ido hacia el lado de compromisos políticos y han abandonado las causas sociales.

Esa frase de “Darién, provincia olvidada” ha causado mucho daño a la autoestima de la gente, que denota un sentimiento de conformismo, indiferencia y resignación. Si nos remontamos a 80 o 50 años atrás y hacemos un análisis sociológico sobre los fundadores de Darién, el status era de inmigrantes colombianos, sin derechos; y servidores públicos “castigados” que enviaban a trabajar a Darién.

Hasta hace pocos años Darién ocupaba el primer lugar en analfabetismo. Todo esto ha ido enraizando conceptos y sentimientos de falta autoestima en la población darienita y ha ido transmitiendo a sus descendientes sentimientos de conformismo, indiferencia y resignación, los mayores aliados de la pobreza y abandono. Por lo que la gente común darienita percibe que a Darién no se la trata como a otras provincias. Pero reitero es la falta de conciencia y empoderamiento del ciudadano darienita que no le permite defender sus derechos Humanos-económicos y sociales. El área de la educación, por ejemplo, muchos educadores sólo van con el objetivo de obtener la permanencia. No hay un mayor involucramiento con las comunidades ni con su realidad.

¿Hay algo que falte visibilizar detrás de estas denuncias de amenaza ambiental al territorio de Darién? ¿Hay silencios? ¿Complicidades?

 Panamá tiene muy buenas leyes para proteger nuestros Recursos Naturales, pero la mayor amenaza es que en estas últimas décadas se ha incrementado la corrupción como una mancha de aceite en muchas instituciones, especialmente con las encargadas de velar por nuestros recursos.

Los gobernantes llegan al poder comprometidos con financiadores de campañas políticas de los gobiernos de turno, existe encubrimiento e impunidad de funcionarios que incumplen con sus obligaciones de acuerdo a sus funciones. Tal parece que los más altos funcionarios llegan con propósitos de Concesionar nuestros recursos naturales a mega-empresas que arrasan con bosques, ríos, contaminan y las autoridades se muestran complacientes. Mientras que los pueblos originarios y poblaciones tienen que reclamar sus derechos en las calles sufriendo un alto costo, en algunos casos hasta la pérdida de la vida o frustrando proyectos de activistas defensores de la vida.

¿Cuál es la participación ciudadana en medio de este problema? ¿Qué se ha hecho y qué falta por hacer, a su juicio?

 La participación ciudadana en Darién es muy débil. La gente es muy poco inclinada a participar en organizaciones. Es necesario que los programas de educación incluyan temas de manera transversal que conozcan e integren el conocimiento de los Derechos humanos, valores cívicos y ventajas de estar organizados. Es importante que se muestre y conozca a todo nivel nuestros recursos naturales, la riqueza en nuestra biodiversidad y desarrollar programas que permitan que la gente se apropie de lo nuestro y lo sepa defender.

¿Cuál es su situación actual de seguridad? ¿Y qué apoyo ha tenido de instancias nacionales de derechos humanos?

Por razones que son harto conocidas salí apoyada temporalmente por la Organización Front Line Defender. De las instancias Nacionales de Derechos Humanos, no he recibido ningún apoyo de manera directa.

La Organización Asociación para la Conservación y el Desarrollo- ACD, presentó mi caso junto a otros, ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos en la Sesión en Washington en el año 2017. Lamentablemente no me fue posible tramitar la visa para entrar a Estados Unidos, lo que no me permitió participar y relatar mi situación en primera persona. Sin embargo, el doctor Osvaldo Jordán, director ejecutivo de ACD relató mi caso ante los funcionarios de CIDH.

Posterior a la sesión se comunicó conmigo vía e-mail la Secretaria de Cancillería Panameña, la Sra. Cambra para que confirmara si se me había dado protección, y si había firmado una Carta de compromiso de no agresión con la Empresa AGSE S.A. Esto me causó asombro, por lo que después hice una llamada Internacional y le respondí a la señora Cambra: QUE NO HABÍA TENIDO NINGUNA PROTECCIÓN y que por ello precisamente decidí salir del país, y que tampoco había firmado carta alguna de la empresa AGSE. Posteriormente a esta comunicación nunca más he recibido ninguna otra comunicación de la Cancillería ni de ninguna otra instancia del gobierno. Parece que dé lo mismo que alguien se tenga que ir del país bajo amenazas de muerte. El gobierno no se preocupa para nada, se lava las manos…

Esas fueron las palabras de Ligia Arreaga desde la nube del exilio, donde asegura, urge unirnos, organizarnos y elegir a personas honestas para que nos representen, además, exigir que se respeten nuestras leyes, la Constitución, la Ley del Ambiente, los Convenios Internacionales, para que Panamá sea gobernado por personas con calidad humana y sentido común. Ella se compromete, desde donde esté, a seguir entregando su aporte a Panamá en la defensa de los Derechos Humanos y del Ambiente, promete regresar a recoger su nacionalidad, la que le corresponde.

Texto de Sharon Pringle Félix
Foto de Ita Castillo Arrieta

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